De ruta por Lisboa

Viajar a Lisboa es como viajar a otra ciudad española, con la única diferencia del idioma. Efectivamente, Lisboa tiene ese atractivo: sales de España pero te sientes como en casa.

Lisboa tiene el encanto de una ciudad portuaria a orillas del Atlántico, en el estuario formado por la desembocadura del río Tajo, pero, al mismo tiempo, encierra toda la tradición, encanto y ambiente de cualquier ciudad mediterránea. Lisboa es, al mismo tiempo, atlántica y mediterránea, de ahí su encanto especial.

Pero, además, Lisboa es una ciudad que encierra el encanto de una ciudad llena de tradiciones que se reflejan en cada uno de sus rincones, edificios, callejuelas y cuestas infinitas, al tiempo que nos sorprende como una ciudad moderna y que mira hacia el futuro.

Para conocer y visitar Lisboa te podríamos recomendar hacerlo a pie, pasearla e ir descubriendo todos y cada uno de sus rincones. Sin embargo, esto es válido sólo para algunas zonas, ya que existen lugares elevados en los que lo recomendable es la visita utilizando el tranvía y los funiculares. En cualquier caso tú decides, pero, después del primer día de caminar por sus calles adoquinadas, te darás cuenta de que lo mejor es dosificar las visitas a pie; y, desde luego, hazte con unas buenas zapatillas de deporte, ya que tus pies lo agradecerán. Recuerda que al final de esta página encontrarás un mapa de Lisboa para que te sitúes.

Como punto de partida en tu visita a Lisboa te podemos recomendar la Praça do Comércio, que es la plaza más importante de la ciudad, ya que en ella y sus alrededores se congrega la mayor actividad comercial y turística de Lisboa.

En la Praça do Comércio (también conocida como “Terreiro do Paço”) encontrarás el impresionante Arco Triunfal de la Rua Augusta, completado con la estatua de Jose I (de color verde por la oxidación del bronce con que está hecha). Destaca en esta Plaza el hecho de que la mayoría de los edificios tienen un color rosáceo, ya que los mismos fueron pintados de ese color tras la Revolución de 1910, ya que tal era el color de los revolucionarios. También fue esta Plaza uno de los escenarios de la famosa Revolución de los Claveles de 1974, por lo que tiene un simbolismo especial.

A partir de la Praça do Comércio puedes acceder a la Baixa Pombalina, donde encontrarás la Rua Augusta, una de las calles más emblemáticas de Lisboa. El empedrado de esta calle es característico, que conjuga a la perfección con los edificios que la jalonan. Podrás ver que el centro de esta calle está lleno de terrazas de los cafés y restaurantes que se ubican en la misma. También encontrarás numerosos comercios a lo largo de esta calle, todo envuelto en un ambiente selecto y bien cuidado.

A partir de la Baixa Pombalina te puedes plantear el subir al Barrio de la Alfama, el cual se sitúa inmediatamente por encima de la Baixa. En este barrio está situado el Castillo de San Jorge (“Castelo de São Jorge”), desde el cual podrás divisar toda la ciudad de Lisboa, ya que se trata del punto más alto de la ciudad, de ahí que fuera en este barrio donde se construyera este Castillo, antaño conocido como “Castelo dos Mouros” debido a que defendía el antiguo Alcázar árabe. Puedes subir al Barrio de la Alfama y al Castillo a pie, pero, como ya te hemos indicado, lo mejor es subir en tranvía y bajar a pie (disfrutarás mejor el Barrio de la Alfama en la bajada).

Justo frente al Barrio de la Alfama verás el Barrio Alto o Vila Nova dos Andrades. Se trata de uno de los barrios más clásicos de Lisboa y uno de los que encierra sus más puras esencias, ya que en él encontrarás las famosas “casas de fados”, innumerables bares, restaurantes, cafés y comercios, todos ellos diminutos, propios de los cascos antiguos. Se trata de uno de los barrios perfectos para visitar de noche y salir de marcha por Lisboa. Te recomendamos subir a este barrio utilizando el Elevador de Santa Justa: se trata de un ascensor de estilo neogótico, de unos 45 metros de altitud y de estructura metálica, y subir a él es toda una experiencia.

Como te hemos indicado, el Barrio Alto de Lisboa se situa frente al Barrio de la Alfama, de modo que desde él disfrutarás de una vista perfecta del Castillo de San Jorge y de la Baixa Pombalina, situada al pie de los dos barrios.

Bajando del Barrio Alto, y antes de volver a la Baixa Pombalina, encontrarás el Barrio del Chiado. Se trata de otro de los barrios más tradicionales y bohemios de Lisboa, ya que en él se reunían (y todavía lo hacen) los intelectuales más insignes de Lisboa. Te puedes imaginar que pasear por sus calles es toda una experiencia llena de reminiscencias decimonónicas que te transportarán a la Lisboa más clásica. En este barrio encontrarás la estatua a Fernando Pessoa y el Museo del Chiado, dedicado este último a exposiciones de pintura y arte clásicos, pero dando tembién cabida a artistas contemporáneos.

Otro de los barrios que no te puedes perder es el de la Mandragoa, situado en la desembocadura del río Tajo. Es uno de los barrios más populares de Lisboa y que, originariamente, estaba poblado por africanos, así como por diversas congregaciones religiosas. Sin embargo, tras el terremoto de 1755, el barrio fue remodelado y, actualmente, en él podemos visitar el Palacio de los Duques de Aveiro y la Casa de los Marqueses de Abrantes.

Otro barrio interesante es la Mouraria, que podríamos traducir como “La Morería”. Y es que en este barrio, tras la Reconquista Cristiana, fue donde se establecieron y confinaron los musulmanes derrotados. Algunos afirman que es en este barrio donde tiene su origen el Fado portugués.

El Barrio de Belém

aVisita obligada en Lisboa es también la del Barrio de Belém, situado al sudoeste de la ciudad, donde se encuentran las esencias del antiguo Imperio Portugués, que competía con el Español en el Nuevo Mundo y en África (de hecho, es del Barrio de Belém de donde partían las expediciones hacia las Indias). En este barrio vas a encontrar la Torre de Belém, la cual constituía antaño la entrada a la ciudad de Lisboa a los efectos del pago de tributos como aduana. No debes dejar de visitarla, tanto por fuera como por dentro, ya que es preciosa; además, en ella encontrarás el Santuario de Nuestra Señora del Buen Suceso.

También vas a encontrar en el Barrio de Belém el Mosteiro dos Jerónimos o Real Mosterio de Santa Maria de Belém. Este monasterio responde al más puro estilo “manuelino” (se corresponde este estilo al período del Rey Manuel I), al igual que la mayoría de las construcciones del Barrio de Belém, como es el caso de la Torre de Belém. Es en este Monasterio de los Jerónimos donde se inicia la época de mayor esplendor colonial de Portugal, ya que, precisamente, se construye para celebrar los primeros descubrimientos de Vasco de Gama, financiándose su construcción con los primeros tesoros procedentes de las Colonias. En este Monasterio podrás visitar la tumba de Fernando Pessoa.

También has de visitar en este Barrio de Belém el Centro Cultural de Belém, inaugurado durante la Presidencia portuguesa de la Unión Europea en 1993, siendo actualmente un importantísimo centro cultural y de conferencias de la ciudad de Lisboa. Las vistas desde el restaurante de este Centro Cultural son envidiables, así como la paz y tranquilidad que encierra este edificio. Te lo recomendamos especialmente.

Y para completar tu visita al Barrio de Belém, te recomendamos la visita al Planetario Gulbenkian, a los Museos de la Marina y el de Arqueología, así como al Padrao dos Descobrimentos o “Monumento a los Descubridores” (en el interior de este último hay un ascensor que te permitirá subir hasta lo alto).

Como habrás imaginado, el Barrio de Belém es uno de los más importantes de Lisboa desde un punto de vista turístico, ya que en él encontrarás la más pura esencia colonial de Lisboa y Portugal.

Y una vez que nos hemos empapado de la parte histórica de Lisboa, no cabe duda de que uno de los atractivos más importantes de la Lisboa moderna es el Parque de las Naciones (“Parque das Nações”). Este Parque fue construido para la Exposición Universal de Lisboa de 1998, al este de la ciudad, constituyendo actualmente un impresionante complejo con un importante atractivo turístico cuya visita te recomendamos sin dudarlo. Es conveniente que dediques a su visita uno o dos días para poder abarcar todo lo que te ofrece, ya que, entre otros atractivos, vas a encontrar uno de los oceanográficos más grandes de Europa, numerosas tiendas y comercios, el Pabellón del Conocimiento, el Bowling Internacional de Lisboa, el Teleférico, … Realmente es indispensable la visita a este lugar que ha marcado un antes y un después en el desarrollo y modernización de Lisboa.